“Para hacer una buena tortilla, es necesario varias vueltas; pero para darle vueltas al mundo hace falta alta cocina”.

Ayer se inauguró una nueva edición de la cumbre de la Liga Árabe. Nos hacemos eco de este evento por la importancia de lo que allí se va a tratar y porque no suele tener mucha difusión en nuestro país, quizás por la sumisión energética de España a estos países, así como a otros de la OPEP. QUIZÁS.

Dicha cumbre -la nº 28- se inauguró en Jordania con una llamada a la coherencia y a la solución a un conflicto tan longevo como caduco en sus planteamientos, y difícilmente modificable dadas las posturas no sólo de los contendientes, sino también de los actores que inciden geopolíticamente en el conflicto. Sobre esta violación constante de los Derechos Humanos y este enfrentamiento polvoriento y desdibujado en el mapa de Oriente Medio, hablaremos a fondo en próximos artículos.

Lo novedoso de esta cumbre árabe, es la voluntad confesa de unificar posturas de los 22 países de la organización, aunque no va a ser unánime. Y lo han hecho apoyando la solución de dos Estados en el conflicto palestino-israelí, la única solución posible para un mundo mejor.

Como anfitrión, el rey Abdala II de Jordania advirtió de que la expansión de las colonias israelíes en Jerusalén este y en Cisjordania “pueden dinamitar los esfuerzos de paz”. Quizás ya lo hayan hecho hace tiempo. QUIZÁS.

El monarca agregó que “no habrá paz ni estabilidad en la región si no hay una solución justa y global para la cuestión palestina basada en la solución de dos estados”.El rey jordano también instó a continuar la guerra contra el terrorismo y el extremismo porque “amenaza nuestra nación y pretende difamar nuestra región y secuestrar a nuestra juventud”. El rey Abdala II sabe bien de que habla cuando señala las consecuencias que trae el terrorismo para la zona, especialmente para su país, pues no en vano acogía a casi 700000 refugiados en el año 2016, según datos de ACNUR.

No es nueva la postura de apoyo de este grupo a las reivindicaciones de Palestina frente a la postura israelí, aunque ello no ha impedido que también se debata sobre los otros conflictos del mundo árabe como Yemen y Libia, así como también la política iraní en la región.

Asisitieron al encuentro representantes de organizaciones internacionales como el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini.

Fue esta última quien defendió la solución de los dos estados como la más “pragmática” para el conflicto palestino-israelí, ante lo cual nos surge la duda de que, si esta es la postura, que ha estado haciendo la UE durante todos estos años. Añadió la señora Mogherini que la de los dos estados “es la solución pragmática al conflicto y cualquier cambio en las fronteras de 1967, sobre todo en Jerusalén, debe considerarse a partir de las negociaciones”.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, apoyó también la solución de dos Estados ante los presentes y exhortó a Israel a detener sus asentamientos, que tildó de “ilegales”. También nos preguntamos hacia que rumbo ha estado navegando la ONU hasta ahora en este tema.

Quizás tenga mucho que ver con este manifiesto apoyo incondicional y esta postura tan firme y determinista, el viraje de uno de los miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, cuya bandera está dotada de barras y estrellas, y de cuyo presidente no queremos acordarnos. QUIZÁS.

El mundo árabe tiene cada vez más que decir en el orden futuro y Guterres lo sabe. Por ello instó a los miembros de la Liga Árabe a unirse para solucionar sus propias crisis y evitar que ocurran futuras intervenciones extranjeras en la región. Guterres también subrayó que “las divisiones en el mundo árabe han abierto la puerta a la intervención extranjera y la manipulación”, además de generar “inestabilidad”, luchas sectarias y terrorismo. Se desprende de estas declaraciones que las divisiones en el mundo árabe han sido creadas única y exclusivamente por ellos mismos, y que después han tenido que intervenir los organismos internacionales en aras de la salvapatria mundial.

Como mejor se cocina siempre es a fuego lento, aunque a veces el fuego arde demasiado. Veremos cual será la temperatura en este fuego de Prometeo a partir de ahora.

Fuente:
Deutsche Welle en español
*El contenido de este artículo solo reproduce alguna parte del original

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